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sábado, 28 de noviembre de 2009

Teaching with Twitter

Enseñando con Twitter

twitterEncuentro el post “Teaching with Twitter” de Steve Wheeler que me merece atención porque aporta ideas para trabajar con Twitter en clase. Hago una traducción-adaptación de “Los diez mejores usos de Twitter en educación” según su autor y recomiendo su lectura y los enlaces complementarios que aparecen al final porque creo que pueden dar más ideas sobre el tema.

Aquí van esos diez usos posibles:

1. Tablón de anuncios Twit Para comunicar a los estudiantes cambios en el contenido de los cursos, horarios, lugares u otra información importante.

2. “Resumiendo” Pedir a los alumnos que lean un artículo o capítulo y, a continuación, hacer un resumen o síntesis de los principales puntos. Un límite de 140 caracteres exige mucha disciplina académica.

3. Compartir enlaces. Compartir un hipervínculo – una tarea dirigida a estudiantes – periódicamente cada estudiante tiene la obligación de compartir un nuevo enlace a una web que han descubierto interesante.

4. Twitter al acecho Seguir a un personaje famoso y documentar su progreso. Mejor aún si esta acción se puede vincular a un evento. Por ejemplo, durante la reciente elección presidencial de los EE.UU., muchas personas siguieron @ BarackObama y se mantuvieron al día de sus discursos, etc.)

5. El Tweet del tiempo Elegir una persona famosa del pasado y crear una cuenta de Twitter para ella – elegir una imagen que represente su figura histórica- y en un plazo de tiempo estipulado escribir tweets asumiendo el rol de ese personaje, con un estilo y utilizando el vocabulario que pensemos que él utilizaría (por ejemplo, Cervantes, William Shakespeare, Julio César).

6. Micro-encuentros Mantener conversaciones en las que participen todos los estudiantes suscritos a la cuenta de Twitter. Mientras todo el mundo está siguiendo todo el grupo, nadie debería perderse en el flujo de Twitter. Deben participar todos los estudiantes, porque la secuencia de los contribuyentes será acordada de antemano.

7. Micro Escritura Escritura progresiva y colaborativa en Twitter para crear microrrelatos. De acuerdo con los estudiantes se turnan para contribuir a un cuento o “historia” en un período de tiempo.

8. Lingua Tweeta Bueno para el aprendizaje de idiomas modernos. Enviar tweets en lenguas extranjeras y pedir a los estudiantes que respondan en la misma lengua o que traduzcan el Tweet a su idioma nativo.

9. Tweming. Comenzar un meme – de acuerdo a un etiqueta única precedida por #)- para que todo el contenido creado sea capturado automáticamente por Twemes u otro agregador.

10. Twitter Pals Animar a los alumnos a encontrar un Twitter PENPAL y conversar regularmente con ellos durante un período de tiempo para conocer su cultura, sus aficiones, amigos, familiares etc Ideal para aprender sobre personas de otras culturas.

viernes, 27 de noviembre de 2009

Adapting A Language Textbook

“Conócete a ti mismo”

Una luz al final de la mente

El líder de cualquier organización debe tener una ética incorruptible. De lo contrario, su vida, su institución, su proyección entera se corrompe”

CARMEN DOLORES HERNÁNDEZ / Especial para El Nuevo Día

“Nosce te ipsum”: la frase ha llegado a nosotros en su traducción latina. El original en griego estaba inscrito en la piedra del templo de Apolo en Delfos, edificado muchos siglos antes de Cristo. “Conócete a ti mismo” repiten hoy sicoanalistas freudianos como el doctor Alberto Varela. Ese conocimiento, según esta escuela de sicoanálisis, es sanador. Por eso, en su práctica, el doctor Varela intenta “oír la voz interior del paciente. Ése es el camino que, si se sabe recorrer bien, lleva hasta las raíces del conflicto que está provocando su condición sicológica”. Se trata de una búsqueda de la verdad personal y –también- de una moral y de una ética que lleven al bienestar interior basándose en códigos de conducta que promuevan la paz.

Un sicoanalista no es simplemente un siquiatra. Este último es un médico especializado en enfermedades mentales. El sicoanalista va más allá: “Logra una mejor aproximación al entendimiento de la siquis que la siquiatría, siguiendo un método de libre asociación y de interpretación de los sueños”, explica el doctor Varela. El sicoanalista se aleja también de la medicación excesiva que se está generalizando en el campo siquiátrico y utiliza la narrativa –la palabra- como manera de hacer que el paciente se comprenda a sí mismo.

Para eso, el sicoanalista tiene primero que comprenderse a sí. “Uno se mete en esto porque le interesa la mente de uno mismo”, dice, “luego se interesa en la mente de los otros”. El interés del doctor Varela no se ha agotado en la salud mental de sus pacientes; también enfoca en las familias de éstos -la familia es como un sistema ecológico, señala: “Todo lo importante que impacta a un paciente de salud mental impacta a la familia y viceversa”- y en la sociedad entera.

Hace veinte años fundó el Instituto Psicoterapéutico de Puerto Rico (INSPIRA). Dirigido a la prevención, tratamiento y rehabilitación de condiciones emocionales, sicológicas y siquiátricas, atiende no sólo a las necesidades de los individuos sino también a las de grupos, incluso grupos corporativos.

Muchas veces se piensa, dice él “que el talento, la inteligencia, incluso el trabajo son los elementos más importantes para el éxito de una empresa. Pero no es nada de eso. Lo crucial es la ética. El líder de cualquier organización debe tener una ética incorruptible. De lo contrario, su vida, su institución, su proyección entera se corrompe. Como dice un refrán popular, ‘el pescado empieza a pudrirse por la cabeza’”.

La vida –no sólo la siquiatría y el sicoanálisis- le ha enseñado muchas cosas al doctor Varela sobre la naturaleza humana. A principios de los años setenta estuvo en la guerra de Vietnam como director de la unidad de siquiatría en un hospital militar norteamericano en el Vietnam del Sur. “La experiencia me cambió la vida”, dice. “Me volvió cínico sobre los líderes nacionales que permitieron una guerra completamente innecesaria”.

Él participó, como consultor siquiátrico, del proyecto Phoenix, cuya misión era encontrar a los informantes y ayudantes de las fuerzas del Vietnam del Norte que funcionaban como una ‘quinta columna’ en el Sur, es decir, los miembros del “Viet Cong”. El eufemismo para matarlos o capturarlos era “neutralizarlos”. “Tuve que ver muchos casos siquiátricos de soldados traumatizados porque se cometían errores en las operaciones. En ocasiones los operarios que iban a ‘neutralizar’ a un funcionario entraban en las casas y mataban a todos los que estuvieran allí, mujeres, niños, todos. Fue un asesinato sistematizado y deliberado que me volvió pesimista respecto al futuro del ser humano”, evoca aún con consternación.

Sin embargo, hay otra proyección de la vida del doctor Varela que le ha proporcionado más alegría y esperanza: su interés por la literatura y por el arte. “La literatura y el arte son más grandes que la sicología porque abarcan áreas a las que la sicología no puede llegar”, dice. “En ésta –si se practica científicamente- el uso de la imaginación es limitado. Pero la literatura y el arte permiten usar la imaginación mucho más”.

Él no cree en locos ‘geniales’. “A mejor salud mental, mejor producción artística”, dice quien, a final de los años setenta, estableció con otros siete inversionistas una de las galerías más importantes de Nueva York, la Mary Boone Gallery, que acogía a artistas innovadores como los neo-expresionistas Julian Schnabel (luego cineasta) y David Salle. Entonces entró en contacto más estrecho con los creadores. “Hay artistas con problemas emocionales y siquiátricos y hay que admirarlos porque a pesar de su condición han logrado una producción artística de calidad. Más aún la hubieran logrado si no hubieran tenido esos problemas. La condición siquiátrica es una carga destructiva de la creatividad”.

Varela ya no colecciona arte ni está vinculado con la galería, aunque sigue admirando a los artistas. Su entusiasmo cuando descubre un joven talento es desbordante. Como sicoanalista, además, reconoce que la creatividad sigue siendo un misterio: “No se sabe cómo ocurre; no se ha entendido todavía. Ante ella el siquiatra, el sicoanalista, tiene que rendir las armas”, concluye.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Artículo opinión LOS IMPOSTORES

AMARILIS PAGÁN JIMÉNEZ
11-Noviembre-2009 | AMARILIS PAGÁN JIMÉNEZ

DIRECTORA EJECUTIVA DEL PROYECTO MATRIA

Los impostores

Estamos en la era de los impostores. Los tenemos en el Gobierno presentándose como salvadores de la economía, en el sector privado y la banca apropiándose del lenguaje de las organizaciones comunitarias, pero actuando para su propio lucro y, ahora, en el “tercer sector”, con una invasión de oportunistas que usan la estructura legal de las corporaciones sin fines de lucro para adelantar agendas ajenas a los derechos humanos de los sectores vulnerables y excluidos de nuestro país.

La definición amplia de impostores incluye palabras como mentirosos, santurrones, estafadores, hipócritas, imitadores e intrusos.

Todas estas palabras describen a quienes hoy en día se apropian del país, de sus instituciones y de sus luchas comunitarias y sociales.

Un ejemplo muy cercano de este esquema de estafa nacional lo tenemos esta semana con el llamado Primer Congreso del Tercer Sector. El mismo está organizado desde la Oficina de Iniciativas de Base de Fe de La Fortaleza. La misma oficina que es liderada por Aníbal Heredia, quien se ha caracterizado por la promoción de valores fundamentalistas que atentan contra nuestros derechos humanos.

No podemos desvincular este “congreso” de todo el andamiaje gubernamental que actualmente está desmantelando iniciativas comunitarias exitosas como el Fideicomiso del Caño Martín Peña y oficinas de Gobierno que daban espacio para la participación ciudadana como la Oficina de Comunidades Especiales y la Oficina de la Procuradora de las Mujeres.

Por un lado desmantelan las comunidades y los esfuerzos de apoderamiento civil y por el otro levantan y promueven un nuevo “tercer sector” afín a sus valores teocráticos y de ultraderecha que atentan contra el bienestar común.

Para que un impostor triunfe, tiene que haber alguien dispuesto a dejarse engañar. ¿Se dejarán engañar o comprar por unas cuantas monedas las organizaciones sin fines de lucro que por años han dado un servicio honesto al país? ¿Validaremos con nuestra presencia y recursos los intentos de usurpación del Gobierno y sus cómplices? ¿Se dejará engañar el resto del país?

Es hora de trazar una línea vertical y limpia entre quienes abrazan la justicia ante cualquier circunstancia y los que se rinden ante un poder que no vacila en doblegar a quienes le demuestran temor.