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domingo, 9 de enero de 2011

Huellas de los libros década del 2000 - 2010

Libros que dejaron huellas en la década

Un recuento de los libros puertorriqueños que nos sorprendieron durante la década

José Luis Vega
El poeta José Luis Vega publicó su antología, titulada "Letra viva". (Archivo)

Por Carmen Dolores Hernández

El año y la década cambiaron. Y nosotros cambiamos también. Ahora estamos globalizados y amenazados por el terrorismo y los desastres ecológicos. Nuestro mundo literario es también otro. No es sólo que muchos de los escritores que fueron referencia obligada murieran en la década iniciada en 2001 y finalizada el 31 de enero pasado (Enrique Laguerre, Pedro Juan Soto, Esteban Tollinchi, Francisco Arriví, María Vaquero, Olga Nolla y Manuel y Josefina Alvarez Nazario en Puerto Rico; Camilo José Cela, José Hierro, Jorge Amado, Guillermo Cabrera Infante, Antonio Benítez Rojo, Saul Bellow, Corín Tellado, Carlos Monsivais, Tomás Eloy Martínez, Norman Mailer, J.D. Salinger –entre muchos otros- allende nuestras costas). Es que leemos, incluso, de otra manera: tras más de 500 años de libros impresos, los tenemos ahora electrónicos y los podemos adquirir pulsando una tecla. La lectura se ha globalizado.

Este domingo nos propusimos recordar. ¿Qué libros puertorriqueños nos sorprendieron durante la década, cuáles nos descubrieron nuevas posibilidades de lectura, de pensamiento, de investigación? He aquí una propuesta que responde a los libros reseñados entre el 2001 y el 2010. (Por orden alfabético del apellido del autor.)

FICCIÓN

“La cabeza de mi padre”, por Kalman Barsy (Pre-textos, 2002). ¿A qué tiempo, a qué espacio pertenecemos? Esta novela, al igual que “Los veinticuatro días” (Pre-textos, 2009), del autor, explora el sentido de pertenencia.

“Llama del agua”, por Ángel Darío Carrero (Trotta, 2003). La palabra se adelgaza hasta casi desaparecer en este poemario que roza lo inefable. El diálogo con un Tú que habla a través del silencio se prolonga en “Perseguido por la luz” (Trotta, 2008).

“Abrazos partidos”, por Hjalmar Flax (Plaza Mayor, 2003). El poeta de lo contingente explora, lúdicamente, un tema eterno: la fugacidad de la vida. En “Contraocaso” (ICP, 2007), la palabra es defensa contra la noche. Este año salió “Obra breve. Poemarios 1969-2007” (UPR).

“La belleza bruta”, por Francisco Font Acevedo (Tal Cual, 2008). Ferozmente impactantes, lúcidos y bien construidos, estos cuentos exploran los extremos más degradantes del comportamiento humano.

“El peor de mis amigos”, por Rafael Franco Steeves (Callejón, 2007).Una hermosa historia de amor y un sórdido relato de drogadicción son extremos que se encuentran en esta novela cuyo narrador es, a la vez, culpable y vulnerable.

“El corazón de Voltaire”, por Luis López Nieves (Norma, 2005). Escrita a base de correos electrónicos, esta novela divertidísima aúna la tecnología de hoy a la mitologización del pasado y crea vínculos inesperados entre el Viejo y el Nuevo Mundo.

“Teoría del conocimiento”, por Noel Luna (UPR, 2001). El saber de la poesía penetra en el arcano. En “Hilo de voz” (Terranova, 2005) el poema va del hilo al hilillo de voz. En 2010 publicó “Fiel Fugada. Antología poética de Luis Palés Matos” (UPR), donde propone afinidades internas entre los poemas de Palés.

“Deconstruyendo a Iraq”, por Wilfredo Mattos Cintrón (La Sierra, 2004). Un boricua en Iraq trafica entre dos tipos de horror en esta novela poderosa: la destrucción de la guerra y el cálculo cínico de la política internacional.

“Son de Almendra”, por Mayra Montero (Alfaguara, 2005). La Habana en los cincuenta era una orgía de excesos. Entre ellos se debatían los ciudadanos al borde de la revolución.

“Letra viva. Antología” (1974-2000), por José Luis Vega (Visor, 2002). Una antología esencial de un poeta que reinterpreta y reinventa la gran tradición poética puertorriqueña.

NO FICCIÓN

“The Puerto Rican Nation On The Move”, por Jorge Duany (University of North Carolina Press, 2002). Las nuevas condiciones de Puerto Rico suscitan nuevas preguntas sobre la colonia, la identidad, la nación y la transnación.

“El museo desaparecido. La conspiración nazi para robar las obras maestras del arte mundial”, por Héctor Feliciano (Destino, 2004). Una nota al calce del recuento habitual de la II Guerra Mundial y sus consecuencias se convierte en una historia apasionante.

“Puerto Rican Nation-Building Literature. Impossible Romance”, por Zilkia Janer

(University Press of Florida, 2005). Nuestra literatura, sobre todo la obrera y la femenina, guarda una relación insospechada con la situación colonial del país.

“Los lazos de la cultura”, ed. por C. Naranjo, M. D. Luque y M. A. Puig-Samper (CIH de la UPR; CSIC; Instituto de Historia, 2002). Subtitulado “El Centro de Estudios Históricos de Madrid y la Universidad de Puerto Rico, 1916-1939”, el libro explora la promoción de los estudios hispánicos en la UPR por instituciones de España y EEUU.

“Luis Muñoz Marín. perfiles de su gobernación 1948-1964”, ed. por Fernando Picó (Fundación Luis Muñoz Marín, 2003). Quince ensayos ofrecen perspectivas inéditas sobre la gestión administrativa del prócer. Del mismo editor y editorial, “Luis Muñoz Marín: imágenes de la memoria” (2008) examina las contradicciones del gobernante.

“Strategy as Politics. Puerto Rico on the Eve of the Second World War”, por Jorge Rodríguez Beruff (UPR, 2007). De 1934 a 1941 se transformó la historia de Puerto Rico por su valor estratégico para los Estados Unidos. El autor editó las “Memorias de Leahy. Los relatos del Almirante William D. Leahy sobre su gobernación de Puerto Rico (1939-1940)” (Fundación Luis Muñoz Marín, 2002).

“Caribeños”, por Edgardo Rodríguez Juliá (ICP, 2002). El cronista de lo puertorriqueño presenta el entorno caribeño en ensayos sobre actitudes colectivas e individuales. “Mapa de una pasión literaria” (UPR, 2003), recopila textos periodísticos cuya vigencia perdura. Este año se publicó “La nave del olvido. Antología personal. Crónicas” (Beatriz Viterbo).

“Puerto Rico urbano. Atlas histórico de la ciudad puertorriqueña”, por Aníbal Sepúlveda (Carimar, 2004). Magna obra en cuatro tomos: incluye ensayos históricos y documentos –mapas, planos, dibujos, fotografías, estadísticas - que iluminan los inicios, el desarrollo y la fisonomía de los 78 pueblos y ciudades del país.

“El cartel en Puerto Rico”, por Teresa Tió (Pearson, 2003). La historia de un medio publicitario que nació con la era industrial y que se transformó, en nuestra Isla, en un instrumento educativo y en una manifestación artística.

“José Campeche. Retratista de una época”, por Teodoro Vidal (Alba, 2005). Una nueva aproximación al artista y su mundo. En “Oraciones, conjuros y ensalmos en la cultura popular puertorriqueña” (Alba, 2010), se preserva un folclor oral centrado en lo sagrado.

DICCIONARIOS, OBRAS COMPLETAS, EDICIONES, VOLÚMENES ESPECIALES

“Diccionario de anglicismos actuales”, por Amparo Morales (ACAPLE y Ediciones SM). Los anglicismos presentes en nuestra lengua.

“Tesoro Lexicográfico del español de Puerto Rico”, por María Vaquero y Amparo Morales (ACAPLE, Plaza Mayor, 2005). Reúne las palabras que se usan o se han usado en Puerto Rico en el siglo XX, documentadas en diversas fuentes.

“Diccionario de autores puertorriqueños contemporáneos”, por Víctor Federico Torres. (Plaza Mayor, 2009). Imprescindible referencia de quienes publicaron entre 1960 y 2000.

“Obras Completas de Margot Arce de Vázquez”, ed. por Hugo Rodríguez Vecchini, Matilde Albert Robatto y Edith Farías Cancel (UPR). Cuatro tomos editados de 1998 a 2001 que reúnen los escritos de una de las máximas intelectuales del siglo XX.

“Ramón Emeterio Betances. Obras completas”, ed. por Félix Ojeda Reyes y Paul Estrade (Puerto). Se han editado tres tomos de las obras del gran patriota, revolucionario y político: “Escritos médicos y científicos”, “Escritos íntimos” y “Escritos literarios”.

“Historia geográfica, civil y natural de la Isla de San Juan Bautista de Puerto Rico”, por Iñigo Abbad y Lasierra; anotada por José Julián de Acosta y Calvo. Estudio introductorio por Gervasio L. García (Doce Calles, CIH, Academia Puertorriqueña de la Historia, Historiador Oficial de Puerto Rico, 2002). Comprende tres aportes decisivos a nuestra historiografía que datan de siglos diferentes: 1788, 1866 y 2002.

“An Account of the Present State of the Island of Puerto Rico”, por Colonel Flinter (Longman, Bees, Orme, Brown, Green and Longman, 1834; edición facsímil por la Academia Puertorriqueña de la Historia, 2002). Con un prólogo por el historiador oficial de Puerto Rico, Dr. Luis González Vales, este recuento nos muestra la Isla a través de los ojos de un irlandés del siglo XIX.

“La farsa del Estado Libre Asociado”, por Vicente Géigel Polanco (Edil, 2010). Tercera edición de un libro “maldito” que reunió artículos de prensa del 1951 sobre el proyecto de la Constitución. El autor la denunció como una farsa con consecuencias nefastas.

“Tierra adentro” y “La gleba”, por Ramón Juliá Marín, ed. de Fernando Feliú Matilla. (UPR, 2006). Un esfuerzo valioso por recuperar unas novelas publicadas en 1911 y 1912.

“Remigio. Historia de un hombre. Las memorias de Ángel Rivero Méndez”, ed. por María de los Ángeles Castro Arroyo (CIH, Ed. de la UPR, Academia Puertorriqueña de la Historia, 2008). El autor de la “Crónica de la Guerra Hispanoamericana en Puerto Rico”, publicó unas memorias ficcionalizadas entre 1924 y 1927 en dos periódicos. Una historiadora las publica con un valioso estudio introductorio.

“Europeos y antillanos”; “Los americanos” (La Torre, núm. especiales: 51-52 y 53-54). Ed. por Edgardo Rodríguez Juliá, ambos números presentan por primera vez, de forma abarcadora, la inmensa contribución que a la vida cultural del país hicieron tanto los europeos como los americanos y otros antillanos que vivieron en nuestra Isla.

lunes, 3 de enero de 2011

¿Mi niño es intranquilo, o hiperactivo?

¿Mi niño es intranquilo, o hiperactivo?

Los padres deben establecerles normas claras a estos chiquitines, creándoles un ambiente familiar estable. (Archivo)

lunes, 3 de enero de 2011
Janet González Bolívar / Primera Hora

Los niños intranquilos son traviesos, distraídos, impulsivos y llenos hasta el tope de energía, de ésos que no paran ni un segundo. Sus padres suelen estresarse pues, día tras día, los pequeños no siguen las instrucciones que se les dan e -incluso- parecen no escuchar cuando les hablan.

De ahí que, con frecuencia, la paciencia de los adultos en sus vidas llega hasta el límite, puesto que los chiquitines demandan mucha energía… y tolerancia.

No obstante, por extraño que pueda parecer, esta excesiva agitación no es siempre un signo de una patología, como es el llamado trastorno de déficit de atención e hiperactividad (ADHD por sus siglas en inglés). De hecho, los expertos en conducta estiman que sólo un pequeño porcentaje de los pacientes que vienen a sus clínicas necesitan ayuda farmacológica.

Falta de normas

El problema estriba más bien en un problema de disciplina en el hogar, en el que las reglas no son ni claras ni consistentes. Así lo advierte la Dra. Carmen Márquez Pérez, psicóloga especialista en niños, quien explica que los chiquitos inquietos suelen ser producto de padres que son muy flexibles con ellos, y que terminan rindiéndose a sus exigencias.

“Hay muchos problemas de comportamiento por las mismas carencias de disciplina y de estructura en la familia. Y si estos problemas no se atienden a tiempo, puede surgir un trastorno de hiperactividad”, observa la especialista, quien señala que estas conductas adversas pueden aparecer desde los dos años.

“Los niños piden límites, disciplina, estructura y reglas claras, que ellos sepan las expectativas de papá y mamá. Al establecer esto, llevamos una disciplina positiva y eso va a impactar en un comportamiento positivo en los pequeños. De lo contrario, vamos a tener niños más activos, desobedientes y retantes”, previene la Dra. Márquez Pérez.

Los padres explosivos, que no saben manejar sus emociones e impulsos, también pueden agravar el panorama de los niños intranquilos. Y es que, de acuerdo con la experta, estos pequeños reciben con frecuencia la atención de papá y mamá de manera negativa: gritos, golpes, castigos...

Lo más recomendable es cambiar esta forma de proceder por el refuerzo positivo. En lugar de criticarlos en todo momento, los psicólogos indican que no viene mal elogiarlos cuando hacen las cosas bien.

Es importante diferenciar

La Dra. Márquez Pérez menciona que es bastante común que se confunda la intranquilidad de un niño con el ADHD. De hecho, muchos pequeños son diagnosticados erróneamente con este trastorno de déficit de atención e hiperactividad, cuando en realidad se trata de las mencionadas fallas en la formación del infante.

Estos falsos diagnósticos suelen ser perjudiciales para los niños, según destaca la psicóloga, por lo que los padres deben estar muy pendientes. La mayoría, por ejemplo, son medicados innecesariamente, además de ser ubicados en escuelas o clases especiales para atender sus supuestas necesidades particulares.

“Hay problemas de conducta y hay trastornos de conducta. Los problemas son circunstanciales, es decir, por una situación. Pero si no se trabajan a tiempo y duran más de tres a seis meses, ya se pueden convertir en un trastorno”, afirma la Dra. Márquez Pérez.

Señales de alerta

Si tu niño presenta varias de estas características, es momento de tomar acción.

- Tiene rabietas frecuentes.
- No obedece a sus maestras.
- Reta a la autoridad.
- Pierde el control fácilmente.
- Es desorganizado.
- Muestra problemas para concentrarse.
- Presenta alteraciones en el sueño.
- Experimenta ansiedad de separación.
- Se le hace difícil compartir.
- No hace amistades con facilidad.

Pasos a seguir

Estas pautas te ayudarán a manejar la intranquilidad de tus pequeños y mejorar tu calidad de vida.


- Dales un ambiente seguro. Lleno de apoyo, comprensión y calor de hogar.
- Establece normas claras. Escríbelas y ponlas en un lugar visible.
- Hazles una rutina. Fíjales horarios para cenar, bañarse y dormir.
- Enfócate en lo positivo. Elógialos cuando hacen bien las cosas.
- Motívalos a ejercitarse. Los ayudará a descargar energías y mejorar su ánimo.
- Sé un modelo a seguir. Tus conductas influyen en sus actos.
- Evita el exceso de estímulos. Los videojuegos y la televisión pueden ser perjudiciales.
- Apuesta por el diálogo. Los gritos y castigos no solucionan nada.

domingo, 2 de enero de 2011

Christmas Traditions all over The World

Un viaje fotográfico de lo acostumbran las personas alrededor del mundo hacer con respecto a la celebración de las Navidades. Se observa celebraciones relacionadas a la comelata, la consumerismo, la tradición religiosa, la pobreza, la esperanza, la hospitalidad, solidarismo entre otros. La forma en cómo la celebro no a ...parece en estas fotos, ¿cómo crees que celebro la Navidad?